En la Corte del Ocaso nadie se fija en Ysolde Marren. Y ese es su mayor talento.
Aparenta diecinueve años. Tiene veinticuatro. Sonríe cuando le hablan, baja la mirada cuando la reprenden y pide perdón con una dulzura que desarma a cualquiera. Los que la han visto de cerca en un pasillo a oscuras ya no pueden contarlo.
Porque cuando te confías, aparecen los dos puñales. Y degüella.
Es acólita del Conde Malvorn. Él la sacó de ninguna parte, la vistió de terciopelo y le enseñó que en la Corte se mata con dos cosas: con la sonrisa y con el acero, por ese orden. Dicen que es su respuesta a la asesina de su esposa. Él nunca lo ha negado.
Ysolde no le teme a nada en el Ocaso. Salvo a una cosa.
A Nyxaria Thal.
La vio trabajar una sola vez. Desde entonces duerme con la espalda contra la pared y un puñal bajo la almohada, y cuando se cruzan en un salón, es la única vez que su sonrisa tarda un instante en aparecer.
En la Corte nadie llora a los caídos. Ysolde tampoco. Pero cada uno que cae la vuelve un poco más afilada.
Habilidades
Su ataque básico, un poco más dañino a cada nivel. En su punto más alto, uno de cada dos golpes deja al rival con un Sello: un turno sin poder usar sus Gestas.
Un tajo con un 60% de daño extra. Y cuantas más Maldiciones lleva ella encima, más duele. Herida sigue siendo peligrosa. Más, de hecho.
Golpea más fuerte con cada nivel. A su máximo, si el Conde Malvorn está en pie a su lado, él también golpea.
Cada aliado de la Corte del Ocaso que cae le deja un poco más de Ataque para el resto de la batalla. En el Ocaso, hasta los muertos sirven.
Le pregunté por qué seguía sonriendo después de matar. Me dijo que no sonreía. Que era la cara que le había dejado el Conde.
Lord MagniConoce a Ysolde Marren de verdad
Desbloquéala, súbela de nivel y llévala a combate. Bloodveil: Legends es gratis, sin pay-to-win, y ya puedes jugar.