Snikkit nació en el fondo de la Mugrecueva, entre charcos de aceite y chatarra que nadie sabía para qué servía.
Él tampoco lo sabía. Pero le encantaba el ruido que hacía.
A los seis años encontró un motor. A los siete le puso una cadena. A los ocho perdió la punta de un dedo.
Se rió durante tres días seguidos.
Desde entonces no ha parado.
Lleva a la espalda una mochila que escupe humo negro, gotea algo verde y huele a rayo quemado. Donde pasa Snikkit, la hierba no vuelve a crecer. Los pájaros cambian de ruta. Los ríos se lo piensan.
Dicen que contamina más que todas las forjas de los enanos juntas. Él se lo toma como un cumplido.
Su motosierra es lo más peligroso del clan. Para el rival.
Y para él.
No sabe frenarla. No sabe sujetarla. Pesa más que él y tiene más ganas de cortar que él de seguir entero.
Cuando se le escapa y le muerde la pierna, Snikkit no grita.
Se ríe más fuerte.
Gorruk siempre lo pone en primera fila. No porque sea valiente.
Porque nadie más quiere estar a su lado.
Va a por el que menos aguanta. No es crueldad. Es aritmética.
Y con una motosierra, la aritmética siempre le sale a cuenta.
Habilidades
Cada golpe deja una Herida, y hasta un 40% de daño extra.
Hasta el doble de daño, y en su mejor nivel deja 3 Heridas de golpe.
Hasta un 40% más de daño contra el rival con menos vida.
Más daño por cada Goblin vivo del escuadrón. Si cae uno, los demás pegan más fuerte.
Tras cada Golpe o Gesta tira 1d20. Con menos de 5, se corta con su propia motosierra.
Le pregunté a Snikkit por qué se ríe cuando se corta. Me miró como si la pregunta fuera rarísima. Luego arrancó la motosierra y se rió otra vez.
Lord MagniConoce a Snikkit de verdad
Desbloquéalo, súbelo de nivel y llévalo a combate. Bloodveil: Legends es gratis, sin pay-to-win, y ya puedes jugar.