En la Orden Silente nadie levantaba la voz. Ammeth, tampoco. Nunca le hizo falta.
Llegó al monasterio con nueve años, descalza y con fiebre, en brazos de un leñador que no volvió a preguntar por ella. La curaron con agua, raíces y silencio. Aprendió las tres cosas a la vez. No ha olvidado ninguna.
Desde entonces ha pasado allí más inviernos de los que nadie lleva la cuenta. Ni siquiera Vaelund, que ya es decir.
La llaman la Raíz Blanca por el pelo, que se le volvió blanco muy pronto. Y por lo otro: las raíces sostienen la tierra cuando todo lo demás se viene abajo. Ella sostuvo a la Orden.
Hasta que ya no hubo Orden que sostener.
No sabe qué pasó aquella noche. Sabe lo que vio a la mañana siguiente. Y sabe que Vaelund carga desde entonces con una culpa que, sospecha, no es suya.
No se lo ha dicho. Todavía no.
Se queda a su lado con Orenne, como dos centinelas viejas que fingen no estar de guardia. Esperan a que él hable. Mientras tanto, curan.
Ammeth no empuña espada. Nunca la ha empuñado nadie de la Orden. Lleva un bastón de madera de olivo, más viejo que algunos reinos, con el que endereza espaldas, aparta golpes y, si hace falta, rompe una rodilla con muy buena educación.
Cuando alguien de la Orden sangra, ella lo siente antes que el propio herido. Es su manera de llegar a tiempo.
Cura sin preguntar de qué bando vienes. Pero a los suyos, a los pocos que quedan, los cura el doble.
Dicen que a su lado nadie se queda maldito mucho rato.
Lo que no dicen es lo que le cuesta.
Ammeth tampoco lo dice. Es de la Orden Silente.
Habilidades
Los aliados ganan hasta un 25% de Salud Máxima. Los de la Orden Silente, el doble.
Golpea y tira un dado, de 1d4 a 1d20: un aliado al azar recupera ese % de vida. Si es de la Orden Silente, el doble.
Cura hasta un 25% de vida a un aliado, y a otro al azar le limpia todas sus Maldiciones.
Cada vez que un aliado de la Orden Silente recibe daño, Ammeth gana hasta un 25% de Ansia de Sangre.
Le pregunté a Ammeth qué pasó la noche en que cayó la Orden. Me sirvió una infusión, me curó un corte que no sabía que tenía y me acompañó a la puerta. Sin decir una palabra.
Lord MagniConoce a Ammeth de verdad
Desbloquéala, súbela de nivel y llévala a combate. Bloodveil: Legends es gratis, sin pay-to-win, y ya puedes jugar.